¡Las cámaras de acción dan una nueva dimensión a las disciplinas de exterior y especialmente al ciclismo! Convertidas en imprescindibles, las cámaras de acción o «action cams» representan un excelente medio para guardar los mejores recuerdos y compartir las salidas con amigos y con el mundo entero.
Los fabricantes ofrecen hoy modelos perfectamente compatibles con un uso en condiciones difíciles. Incluso en todo terreno, tecnologías como la estabilización de imagen integrada o la reducción avanzada del ruido del viento ofrecen un resultado espectacular.
Las características de las cámaras de acción
- La calidad de imagen: definición en modo vídeo y foto, número de imágenes por segundo, ángulo de visión, sensibilidad, precisión del objetivo, compresión de archivos
- Las ayudas para la captura de imágenes: estabilización, modos de captura
- La protección contra los elementos: carcasa de protección, estanqueidad y resistencia a los golpes
- El confort de uso: autonomía, ajuste de los menús, pantalla, soporte de grabación, conexiones, conectividad
- Los sistemas de fijación: adhesivo, abrazaderas, clips
TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE LAS CÁMARAS DE ACCIÓN
La calidad de imagen
La definición
La definición, que expresa el número de píxeles contenidos en la imagen final, ha evolucionado mucho en los últimos años. El «Full HD», que ofrece una imagen de 1920x1080 píxeles, es decir, más de 2 millones de píxeles en total, es actualmente el estándar más utilizado, aunque el 4K, que multiplica por cuatro el número de píxeles, tiende a desarrollarse con fuerza. Las cámaras también disponen de un modo foto como complemento al vídeo, que puede llegar hasta 12 megapíxeles. Esta definición permite recortar las imágenes o realizar impresiones en gran formato sin pérdida de calidad.
El número de imágenes por segundo
En el cine, el estándar histórico consiste en mostrar 24 imágenes por segundo. Para mayor fluidez, los fabricantes de cámaras digitales ofrecen hoy 30 imágenes por segundo (fps) e incluso a veces 60. La inmersión resulta entonces aún más real e impactante. Los fabricantes también han trabajado mucho en las funciones de cámara lenta. Algunos modelos permiten así grabar cientos de imágenes por segundo para un resultado increíble, ya que cuantas más imágenes se graban, más lenta puede ser la cámara lenta y, por tanto, más espectacular.
El ángulo de visión
Las cámaras de acción utilizan ángulos de visión muy amplios, de hasta 170°, con varios ajustes a elegir. Este campo tan abierto permite no perderse nada de la acción e incluir diferentes elementos en el encuadre, como el puesto de pilotaje de la bicicleta. Resultado: una inmersión más intensa y mayor profundidad. Un gran ángulo de visión también tiene la ventaja de ofrecer una estabilización natural mucho mejor que con una focal corta, tipo teleobjetivo. Por último, permite obtener un enfoque perfecto desde el primer al último plano, sin que ningún elemento quede desenfocado.
La sensibilidad
Las cámaras de acción incorporan sensores de pequeño tamaño, diseñados principalmente para ofrecer una calidad de imagen óptima durante el día. Cuando la luminosidad disminuye, la ganancia puede aumentarse, de forma automática o manual, para mantener una imagen bien expuesta.
La precisión del objetivo
La calidad de una imagen depende del sensor digital y también de la calidad de las lentes. Los fabricantes utilizan hoy diferentes tratamientos en los objetivos, así como procesos de mecanizado muy precisos, para garantizar la mayor nitidez posible.
La compresión de archivos
Las cámaras de acción ofrecen diferentes opciones. Los formatos de grabación aligerados permiten no saturar el disco duro conservando una buena calidad. Los formatos en bruto requieren más espacio de almacenamiento, pero dejan a los videógrafos, tanto profesionales como aficionados, una gran libertad en el momento del postprocesado: los colores y el contraste pueden trabajarse con precisión.
Las ayudas para la captura de imágenes
La estabilización
Durante sus sesiones de grabación a bordo, ¡las numerosas vibraciones pueden arruinar sus imágenes! Los diseñadores de cámaras de acción utilizan a veces un recurso muy eficaz: una estabilización de imagen integrada en la cámara. El resultado: un vídeo muy estable, sin defectos y sin riesgo de marear a sus espectadores.
Los modos de captura
Vídeo, vídeo a cámara lenta, foto, ráfaga de fotos, temporizador… Las cámaras le ofrecen todas las posibilidades de grabación.
La protección contra los elementos
La resistencia a los golpes
Las cámaras de acción suelen incluir una carcasa de protección. Esta carcasa cumple a la vez la función de barrera mecánica contra los golpes y los arañazos, y garantiza la estanqueidad de la cámara. Algunas cámaras están directamente fabricadas con una carcasa resistente y pueden conformarse con una caja de protección más ligera.
En cualquier caso, las cámaras de acción tienen la ventaja de ser compactas, con muy pocos componentes internos frágiles. Estos componentes internos están ensamblados de manera que no se muevan. La ligereza de las cámaras asociada a la protección exterior hace que, en caso de golpe, las fuerzas aplicadas sean bien absorbidas y menos susceptibles de causar daños que en un aparato convencional. En el marco de un uso normal, salvo golpes violentos o caídas de varios metros, las cámaras demuestran una gran durabilidad.
La estanqueidad
No es raro ver modelos certificados resistentes al agua hasta -10 metros sin carcasa específica.
El confort de uso
La autonomía
Para ganar en espacio y eficiencia, los fabricantes ofrecen con mayor frecuencia baterías específicas para alimentar la cámara. La autonomía depende del uso (una grabación de vídeo en continuo requiere mucha más energía que las fotos, por ejemplo), pero generalmente alcanza varias horas.
El ajuste de los menús
¡Una cámara pequeña no significa opciones limitadas! Todo es configurable: formato de las imágenes, modo de captura, opciones de color o contraste, señales sonoras y luminosas, etc. Es posible adaptar la cámara a sus preferencias para un uso intuitivo.
La conectividad
La compatibilidad con Wifi o Bluetooth facilita el intercambio de archivos, la configuración y el uso a distancia, generalmente a través del teléfono gracias a aplicaciones intuitivas que compensan ampliamente la ausencia de pantalla en la propia cámara, a veces con la ayuda de un mando a distancia.
El soporte de grabación
Las cámaras graban con mayor frecuencia en formato .MOV o .MP4, y utilizan tarjetas SD o micro-SD para almacenar estos datos voluminosos. Las tarjetas de clase 10 son suficientemente rápidas para gestionar vídeos en Full HD o 4K: cuanto mayor sea la velocidad de escritura indicada en la tarjeta (por ejemplo: 90 MB/s), mayores serán las posibilidades de obtener grabaciones fluidas y completas, sin saltos de imagen ni tirones.
Las conexiones
La mayoría de las cámaras pueden conectarse mediante un cable USB a un ordenador para transferir imágenes o recargar la batería. Si dispone de entrada HDMI, las imágenes pueden visualizarse directamente en un televisor.
La pantalla
Las cámaras de acción son pequeñas y, con mayor frecuencia, prescinden de pantalla de visualización. Esto no es necesariamente un inconveniente: una pantalla consume mucha energía y reduce la autonomía. Suele haber una pequeña pantalla en blanco y negro para realizar los ajustes.
En cambio, una pantalla será muy apreciable si desea utilizar su cámara regularmente como cámara de fotos. Algunos modelos incluso ofrecen una pantalla táctil para un uso sumamente intuitivo.
Los sistemas de fijación
Sin unos elementos de fijación bien diseñados, ¡una cámara de acción no puede utilizarse!
Las fijaciones adhesivas
Fáciles de instalar, no dañan el soporte (como la pintura de un casco) y ofrecen una excelente resistencia. También presentan la ventaja de ser muy ligeras y económicas, al tiempo que son capaces de adaptarse a formas ligeramente curvadas.
Las fijaciones mediante abrazaderas
Para fijar una cámara en un manillar o en el cuadro, un sistema de abrazadera de apriete es una excelente solución. La cámara deja de moverse e incluso puede instalarse en un pequeño brazo articulado para ajustar el encuadre con precisión.
Las fijaciones mediante clips
Cuando no es posible fijar un adhesivo, las correas que se cierran mediante un clip son una alternativa interesante. Con el mismo principio, un arnés permite colocar la cámara a la altura del pecho y ofrecer puntos de vista interesantes.
¿Qué cámara elegir?
Tranquilícese: hoy en día, todas las cámaras del mercado ofrecen una calidad de imagen de alto nivel. Algunas le convendrán más que otras según el uso, en función de sus necesidades, pero el resultado rara vez es decepcionante.
Para elegir bien, empiece por determinar dónde desea fijar la cámara con mayor frecuencia: en el casco, el pecho, el manillar, el cuadro de la bicicleta o incluso la horquilla. Las cámaras suelen entregarse con algunas fijaciones básicas, como parches adhesivos, pero asegúrese de poder encontrar la fijación adecuada para su manillar, por ejemplo.
Según su disciplina, el tamaño y el peso pueden cobrar una importancia particular. Para un uso en carretera, le conviene elegir el modelo más ligero posible. Incluso fijada en su casco, la cámara pasará desapercibida. Para el MTB y las salidas en condiciones difíciles, apueste por la robustez y el uso de una carcasa de protección estanca.
En uso todo terreno, cuide también de privilegiar un modelo con estabilización de imagen, para atenuar o eliminar las vibraciones visibles en la pantalla.
Si su objetivo es grabar salidas completas, no olvide que el pequeño tamaño de las cámaras de acción no les permite llevar baterías grandes. ¡La autonomía suele estar limitada a 2 o 3 horas! Por ello, adquirir una segunda batería y/o un cargador rápido puede resultar muy útil.
En cuanto a la memoria, se aplica la misma lógica: los archivos de vídeo en Full HD o 4K son voluminosos. Lleve varias tarjetas de memoria en una salida larga. No obstante, tenga cuidado de no grabar en exceso, so pena de perderse en la fase de montaje o de acabar con una gran cantidad de planos poco interesantes.
Una tarjeta de memoria de 64 GB permite almacenar de media entre 6 y 8 horas de vídeo en Full HD. Distribuir sus grabaciones en varias tarjetas de memoria tiene otra ventaja: en caso de pérdida o fallo de una de las tarjetas, no lo habrá perdido todo.
Cualesquiera que sean sus ambiciones como videógrafo, elija un modelo Full HD como mínimo, con una frecuencia de 60 imágenes por segundo para una excelente fluidez.
Por último, si desea realizar montajes, utilizará un software específico. Asegúrese de que dicho software y su configuración informática sean capaces de leer y procesar los formatos de vídeo ofrecidos por la cámara. Convertir los rushes antes de comenzar el montaje es una operación larga, tediosa y exigente en recursos informáticos, aunque los fabricantes han simplificado mucho esta operación, especialmente gracias a aplicaciones que ofrecen un montaje automático, ciertamente bastante básico, pero que le permitirá pasar más tiempo sobre la bicicleta que editando sus vídeos.